Ramón del Valle-Inclán nació el 28 de octubre de 1866 en Villanueva de Arosa, Pontevedra. En 1899 y durante una disputa con un amigo recibe un bastonazo en la muñeca que le provoca la pérdida del brazo izquierdo. Su primer título fue Femeninas (1895), al que siguieron obras como Flor de santidad, de 1904, la poesía de Aromas de leyenda, de 1907, y las cuatro Sonatas (de otoño, estío, primavera y verano), aparecidas entre 1902 y 1905, biografía del marqués de Bradomín. En 1907 y edita la primera de sus llamadas comedias bárbaras, Aguila de blasón, a la que siguió Romance de lobos, de 1908. En Cara de plata, (1922), tercer volumen de esta trilogía teatral, vuelve a la crítica social, como también ocurre en sus tres novelas ambientadas en la guerra carlista, Los cruzados de la causa, de 1908; El resplandor de la hoguera, de 1909, y Gerifaltes de antaño, de 1909. En las obras dramáticas Cuento de abril, de 1910, y La marquesa Rosalinda, de 1913, vuelve a el modernismo. Lo mismo que en Voces de gesta, de 1911. Su segundo viaje a México le inspiró la escritura de Tirano Banderas, publicada en 1926, y considerada su mejor obra. Luces de bohemia, su obra teatral de 1920, estableció una estética de lo feo, con un expresionismo caricaturesco que él mismo denomina "del héroe reflejado en el espejo cóncavo" y que llamará esperpento. Los cuernos de don Friolera, de 1921, y Las galas del difunto, 1926, inciden en esta estética, mientras que en Divinas palabras, de 1920, la virtud de la palabra sagrada se impone a las pasiones carnales. Valle-Inclán escribió más adelante La corte de los milagros, 1927, Viva mi dueño, 1928 y Baza de espadas, que apareció póstumamente. Regresó a Galicia donde falleció en enero de 1936, en Santiago de Compostela.
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