Nació en Bretaña, en el norte de Francia. Si bien era de origen aristocrático, vivió en Paris en medio de grandes privaciones. Era lector de Hegel, Hoffmann, Poe y Baudelaire. Le atraía fuertemente las ciencias ocultas. Su literatura es de estirpe romántica, simbolista, y está espolvoreada de inquietudes herméticas y esotéricas. Creó el personaje Tribulat Bonhomet, grotesco personaje que representaba los peligros de un precipitado y superficial materialismo pseudocientífico. En sus Cuentos crueles (1883) y en los Nuevos cuentos crueles ( 1888) fulgura su imaginación fantástica, y su poder para liberar los odres oscuros del horror. En la Eva futura (1886), mediante la narración novelesca critica los excesos y distorsiones de las invenciones tecnológicas representados por Thomas Alva Edison.
Muere en 1889.
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