"Un soldado, después de haber cumplido su servicio durante veinticinco años, pidió ser licenciado y se fue a correr mundo. Anduvo algún tiempo, y se encontró a un pobre que le pidió limosna. El soldado tenía sólo tres galletas y dio una al mendigo, quedándose él con dos. Siguió su camino, y a poco tropezó con otro pobre que también le pidió limosna saludándolo humildemente. El soldado repartió con él su provisión, dándole una galleta y quedándose él con la última."
(los ebooks están comprimidos en formato zip, descarga gratis un descompresor gratuito)
Si ves que tu enamorado jamás va a verte, no te proporciona su número de teléfono ni su émail, concluye que sólo te concibe en el mundo de sus sueños, para él lo más preciado. (usuaria asidua no registrada)