Los hijos de Anne ya casi eran adultos. Todos menos Rilla, que con su espíritu siempre alegre e indomable no había cumplido aún los quince años, y soñaba con su primer baile, su primer beso. Pero un desafío impensado la esperaba, cuando la guerra lejana y terrible vino a turbar su hermoso y apacible mundo de Ingleside. Rilla debe unirse a su valiente familia en una lucha que cambiará su vida y la convertirá de niña en magnífica mujer.