| Algunos indígenas aseguran que vino del otro lado de Kulu, donde se encuentra el zafiro de once pulgadas, el Zafiro del Templo. Otros, que fue fabricado en el Santuario del Diablo de Ao-Chung, en el Tíbet. De allí fue sustraído por un Kafir; a éste se lo robó un Gurkha, quien fue robado a su vez por un Lahouli, y éste por un khitmatgar ; por fin, este último se lo vendió a un inglés, de modo que perdió todas sus virtudes, pues, para que actúe convenientemente, el Bisara de Pooree debe ser robado -con derramamiento de sangre si es posible-, pero, en cualquier caso, robado." |