"Tengo la vida perpetua, donde eso me indica echo raíces o donde por antojo o fantasía decido echarlas, es decir, cristo o anticristo, siempre entre los 2. No le dejo nada a nadie, ni siquiera una flor. Quiero que descanse la cáscara del huevo y que nunca sea útil para el placer de la creación. Crear es una terrible agonía y una insoportable sofocación, un deber y un martirio sin alegrías para uno mismo salvo las gracias, y eso es todo'. Debe ser en primer lugar un padecimiento sostenido por el opio."