Marianela es lazarilla de un desventurado cieguecito y pobre y su vida es un total desengaño, amando sin ser amada, o siendo amada sólo en cuanto la visión nublada permite ocultar su esencia. A pesar de todo, Marianela dará más de una lección a quien sepa entenderla. Cuesta creerlo , pero no nos encontramos ante el argumento de un culebrón mejicano, sino ante una de las más aclamadas novelas de uno de los mejores escritores españoles. Aderecen todo esto con la cantinela de que Marianela es insufriblemente cursi y que el entorno donde se sitúa la novela es un pueblo minero, aflorando las diferencias de clase. Obrerismo barato y sensiblería de opereta.