"El cuerpo estaba tendido de cara al cielo; vestía un kimono de seda violáceo y llevaba un gorro al estilo Kyoto. Una herida de katana le atravesaba el corazón, y las hojas de bambú que lo rodeaban estaban teñidas de rojo. No, no perdía más sangre en ese momento. Creo que la herida estaba seca; un tábano, de tan pegado que estaba a ella, ni siquiera sintió mis pasos."
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Eres secreto de amor, delante de la gente no me mires, no suspires, no me hables aunque me ames, delante de la gente soy tu amigo, hoy te digo...que castigo (Joan Sebastian)