"Era después del desastre del Catalán, más de setenta a?os hace. Un tenue resplandor en el horizonte quedaba apenas de la luz del día. La marcha había sido dura, sin descanso. Por las narices de los caballos sudorosos escapaban haces de vapores, y se hundían y dilataban alternativamente sus ijares como si fuera poco todo el aire para calmar el ansia de los pulmones. Algunos de estos generosos brutos presentaban heridas anchas en los cuellos y pechos, que eran desgarraduras hechas por la lanza o el sable."
(los ebooks están comprimidos en formato zip, descarga gratis un descompresor gratuito)
Tener una lengua de víbora a veces puede ser un arma de doble filo, cuando uno se muerde la lengua se puede envenenar. (Jackeline van Rissenberge(alcaldeza de Concepción, Chile))