"Es la primera vez que me cabe el honor de dirigir la palabra al círculo de oficiales del real e imperial ejército, y por eso comprenderán ustedes que me resulte un tanto embarazoso. Sobre todo, porque me son desconocidas por completo las circunstancias internas del funcionamiento del real e imperial ejército; esas condiciones previas determinantes de las que depende la influencia de la oficialidad sobre la tropa. Huelga decir que el oficial de la reserva y de la milicia no pasa nunca de ser un mero aficionado, y ello no sólo porque le falta la preparación científico-militar, sino también porque le falta el contacto permanente con el sistema nervioso interno de la institución."