"Benjamín Ide dió el nombre de Río Perdido a aquella solitaria corriente, porque parecíase un poco a su propia vida. Pertenecía Benjamín a una buena familia y había estado en el colegio superior hasta la edad de dieciséis años, mas, desde la época en que dió rienda suelta a su pasión por los grandes espacios abiertos y por la caza de caballos salvajes, su porvenir parecía tan inseguro y problemático como el curso del Río Perdido. "