Creo que los artistas desconocen a menudo qué es lo que mejor pueden hacer: son demasiado vanidosos para ello. Tienen puestas sus mientes en algo más soberbio de cuanto parecen serlo esas pequeñas plantas que, nuevas, raras y bellas, saben crecer sobre su suelo con genuina perfección. Aprecian de manera superficial lo que en definitiva constituye lo mejor de su propio jardín y su viñedo, y su amor y su entendimiento no son del mismo rango."