"Sé que hay dos modos distintos de considerar los trágicos sucesos que narro. Pero también una cosa es cierta: jamás he titubeado en cuanto a su veracidad. Quizá por eso me decidí a escribir la historia completa de tan raros e inexplicables hechos, con el fin de que no se perdieran en el olvido. Un telegrama de mi amigo el doctor Settle, me puso ni contacto con este asunto. Salvo el nombre de Carmichael, el resto del telegrama me fue indiferente. Sin embargo, a las 12.20 subí al tren de Paddington a Wolden, en Hertfordshire."