Este breve relato nos transporta a la Nochebuena de una madre que ya no tiene con ella a su hijo y lo reemplaza con Juanito. Los niños son los reyes de la bondad en el alma por excelencia y es por eso que saben reconocer a sus pares. En este cuento se refleja la bondad y el dolor en una fecha muy especial. La noche buena no fue sólo para Juanito, sino para la protagonista también.