La vanidad y los prejuicios de una aristocrática familia se interponen en el amor profundo y sincero de una joven pareja. Ana, hija del fatuo sir Walter Elliot, fue educada por una amiga al morir la madre. Su gratitud hacia la elegante dama la empuja a escuchar los consejos que le impedirán unirse al hombre que ama, un oficial de marina de poca fortuna. De esta forma, enfrenta largos años de soledad en los que la belleza y el resplandor de la juventud van mermando, pero no así su carácter dulce y bondadoso que, junto a su inteligencia, consolida la personalidad de una atractiva mujer, preparada tanto para las situaciones adversas como para la maravillosa segunda oportunidad del destino. Una vez más Jane Austen nos encanta con un trozo del pasado. La vida cotidiana descrita con todos sus matices, no exenta de ironía y con la fidelidad de un cronista, nos permite conocer interesantes personajes, entre los que destacan fuertemente los femeninos, y nos introduce en los vicios y virtudes de la alta sociedad inglesa del siglo XIX.