La Comandante Bárbara es otra de las grandes comedias de Bernard Shaw. Encarna en ella uno de los problemas sociales de mayor eco: la caridad, y un problema que es a la vez social y religioso: el de la expiación de la culpa. Shaw afirmaba: "Nunca llegaremos a tener la responsabilidad moral hasta que cada uno de nosotros sepa que nuestros hechos son irrevocables y que nuestra vida depende de nuestra utilidad".