| " Declaro que pido y reclamo la libertad que tienen los pintores y los poetas de tomar por donde me convenga y como yo crea que está mejor. A esto llamo ser lírico, añadiendo que en el ajo también entra, es claro, lo de hablar del yo satánico siempre que se necesite. El hablar de nos, como los Obispos, y fingir que damos mucha importancia a todo lo que no somos nosotros mismos, y que nos importa un rábano del humilde individuo que llevamos dentro del cuerpo, déjolo para los hipócritas; y no admito que, a no ser cuando se trate de contar cuentos o cosas por el estilo, esté bien y sea natural que quien habla o escribe procure dar a entender, así, como que él no es nadie, y por tal se tiene..." |