Alemania, 1523. Edgar, un espía del arzobispado, investiga las prácticas alquimistas del conde Frowin. Las sospechas le conducen a una torre donde se utilizan cuerpos humanos como ingredientes de una fórmula secreta que convierte el plomo en oro. Edgar se verá involucrado en un complot en el que la lucha por el dominio político, los intereses eclesiásticos y las oscuras artes de la alquimia se combinan para llevar a cabo la mayor intriga del Renacimiento.