"Fui profesor de una pequeña escuela rural próxima a Brownville, que como sabe todo el que haya tenido la suerte de vivir allí es la capital de una considerable extensión de terreno con los más bellos paisajes de California. Durante el verano, la ciudad es frecuentada por un tipo de personas a las que el periódico local suele llamar «buscadores de placer», pero que en una clasificación más justa serían conocidos como «los enfermos y los atacados por la adversidad»."