Fue Francisco I quien escribió en el muro de su palacio el graffiti que rezaba "La mujer es cambiante" y es él a quien hace referencia el título de esta obra en verso. Como se cuenta en el prólogo, estrenar El Rey se divierte le acarreó a Victor Hugo problemas con la censura. Se veía con
malos ojos que un rey se arrastrara a la lujuria, al engaño y a la corrupción, a pesar de la fidelidad histórica y de que fuera el despechado bufón Triboulet quien tentara constantemente al monarca. Es justamente al bufón a quien el destino castiga.