El arquetipo de Don Juan, entroncado con la tradición literaria del Siglo de Oro español, se convirtió durante el siglo XIX en uno de los personajes favoritos del romanticismo europeo. El drama de José Zorrilla estrenado en 1844, incorporó definitivamente la figura de Don Juan Tenorio al acervo de la cultura popular. El Don Juan aúna el mito del libertino redimido por el amor con motivos de la literatura fantástica y el folclore europeo de gran efecto escénico.