Mirémonos cara a cara. Somos hiperbóreos; sabemos perfectamente bien hasta qué punto vivimos aparte. “Ni por mar ni por tierra encontrarás un camino que conduzca a los hiperbóreos”; ya Píndaro supo esto, mucho antes que nosotros. Más allá del Norte, del hielo, de la muerte; nuestra vida, nuestra felicidad... Hemos descubierto la felicidad, conocemos el camino, hemos encoritrado la manera de superar milenios enteros de laberinto. ¿Quién más la ha encontrado?"