A principios del siglo XIV, por las profundidades del bosque de Sherwood vagaba un proscrito cuyas hazañas con su espada, lo convirtieron en el principal héroe popular de su época.
Su nombre es hoy conocido en todo el mundo; se llamaba Robín Hood. Algunos historiadores creen que los relatos del héroe-duende están vinculados con el espíritu de los bosques, otros creen que Robín Hood era sencillamente uno de los personajes de las antiguas ceremonias del primer día de mayo, que a través de los años pasó a ser primero una leyenda y luego un presunto personaje histórico. Robín era un nombre que los paganos daban generalmente a los seres sobrenaturales, y el color verde, que era el que distinguía la vestimenta del héroe, es el color tradicional atribuido al espíritu del bosque. La doncella Mariann, que comparte las aventuras del héroe, podría derivarse de la reina de mayo de estas las mismas celebraciones paganas.