EL viejo Lanscombe, con su andar vacilante, fue de una habitación a otra subiendo las persianas. De vez en cuando sus ojillos de reumático miraban a través de los cristales. No tardarían en volver del funeral. Se apresuró en su quehacer; ¡había tantas ventanas! Enderby Hall era un vasto edificio victoriano construido según el estilo gótico. Algunas paredes todavía seguían tapizadas de seda descolorida. En todas las habitaciones las cortinas eran de rico brocado o terciopelo.