Los temas de que se ocupa esta obra -Eurípides y Sócrates, Apolo y Dioniso, la epopeya y la lírica-, así como las funciones docentes de su autor -catedrático de Filología Clásica en Basilea desde 1869- hicieron pensar inicialmente a la crítica académica que El nacimiento de la tragedia no era sino un tratado erudito para helenistas. Sin embargo, ya desde este su primer libro Friedrich Nietzsche (1844-1900) se proponia realmente exponer las líneas maestras de una nueva concpeción del mundo que íria perfilando en obras sucesivas.